Iron Fist, objetivo de las críticas.

¿Qué ha pasado con Iron Fist? ¿Qué mensaje tiene tan terriblemente racista y ofensivo para la comunidad asiática como ha indicado el crítico Pere Solà Gimferrer de La Vanguardia? Nada en absoluto.

Nada más buscar Iron Fist en Google nos encontramos con semejante clickbait...



Al hablar con el autor del copypaste hater, sorprenden los prejuicios y el total desconocimiento acerca de hombre del puño de acero.
¿Qué ha hecho IronFist? ¿Tiene a un criado asiático como el Doctor Extraño? Menos que eso simplemente (y lo siento por el spoiler) demostrar sus dotes marciales a otra profesora de Kung Fu. 

¿No es rancio (y cómodo) juzgar algo por el color de la piel? Es triste de narices que se ataque a un personaje nacido en plenos años 1970 (cosa que el señor Gimferrer desconoce), en el auge del cine de acción oriental (1974, en 1973 se estrenaba Operación Dragón, el James Bond de las películas de artes marciales) Iron Fist es hijo de su tiempo y también del nuestro, las filosofías y cultura oriental están a la orden del día.
IronFist no es el primer occidental en convertirse en maestro de la lucha oriental, Batman aprende artes marciales viajando por asía y mismo viaje realiza el Doctor Extraño.

Pero lo más gracioso de todo es que Luke Cage, que provoca el sueño y el coma profundo al espectador, no ha tenido semejantes críticas debido al correctismo imperante y es que la serie de Powerman ha pasado de ser una serie prometedora a convertirse en un Poochie lleno de clichés. Y toda la bilis acumulada la ha recibido el rubiales de Iron Fist, una serie más que correcta y que en sus primeros cinco capítulos consigue mantener el interés del espectador y es la que conecta mejor con la gran serie de Marvel en Netflix: Daredevil.

No nos defiendas Iron Fist, eres un hombre blanco y no tienes sangre oriental. Vete, avisa a Sang Chi.