War Machine. Suspenso de Brad Pitt en Netflix.


Netflix no acaba de encontrarle el punto a sus películas originales. Con Máquina de Guerra (2017, David Michôd) con Brad Pitt, vuelven a aparecer las ya habituales carencias en las producciones de Netflix. Y es que algo está fallando con las películas de Netflix, son demasiado largas, con fallos de ritmo y se nota que "la tijera" o el montaje que suelen tener los estrenos para "la gran pantalla", con una major detrás, no se aplican en Netflix, aunque afecte al ritmo de la película y la convierta en un tedio. Cosa que ha sucedido con Máquina de Guerra.


Brad Pitt, parte del problema.

Al actor de Troya o Leyendas de Pasión se le ha ido la mano con la caracterización de su personaje. Llega un punto en el que no sabemos si quiere hacer reir o todo lo contrario. Su Coronel Glenn, una versión (con extraña embolia facial) del general Stanley McChrystal, que dió pié a la novela en la que se basa la película ("The operators" de Michael Hastings), no consigue hacer gracia ni irritar al espectador.

War Machine intenta a ratos mantener un tono de comedia que recuerda a las películas de los hermanos Cohen, pero sin conseguirlo. No te vas a reír con las caras de Brad Pitt, pero tampoco ofender por lo que suceda en pantalla. Un ejemplo de correcta sátira militar sería Los hombres que miraban fijamente a las cabras, aquella comedia con George Clooney y Ewan McGregor donde se aireaban los trapos sucios del ejercito USA con una increíble (y real) historia. 




Volviendo a la película de Brad Pitt para Netflix, Sufre de grandes altibajos, en un intento por no parecer "ofensiva" y suavizar una etapa turbia de la historia reciente de Norteamérica y lo intenta compensar ofreciendo la visión particular de un militar veterano, que se niega a aceptar su papel en una guerra inútil. 
Otro cantar son los secundarios, desde un espléndido Ben Kingsley a los ayudantes de Glenn, (que a diferencia de Pitt, saben bien cual es su papel) 

Sin duda habría sido una gran miniserie donde el resto de actores, habrían brillado bastante más. Esperamos que con Okja y Bright con Will Smith, Netflix consiga tener una superproducción disfrutable al 100%.